Cargado de fango y sin fango con los dientes en los ojos
bajo el pedestal de los poetas con pies de lobo:
Que los lobos no tienen pies sino su fantasía:
Riego el parapeto del sol con el que florecen los índigos y las musas:
Fracciono, digo, divido el átomo del silencio sin la palabra:
Imposible cultura de la existencia,
posibilidad del espejo en las panzas de ratas pletóricas de sangre:
Vaciado de estómago y lleno de hambre,
fugo el idioma de los reyes y sus cónclaves,
sus espadas chorreantes de justicia, sus morros famélicos:
¿Qué hay en el estómago de la palabra?
¿Poesía, acaso? ¿Vacío? ¿Huesos de poetas?
Hay nada, hay todo:
No hay haber:
Recorrido y desfigurado por las diagonales del mundo,
me rindo ante la duda que propone
toda certeza marcada con tinta:
Esa que se borra con el codo de la locura,
ese fragmento de un ídolo blanco
descuartizado frente a la mirada enfebrecida del barro ya Eva:
Por pedazos me uno a mí mismo,
con las manos temblando ante la indiferencia de la palabra.
28.2.15
26.2.15
La idea suicida (entiéndase la idea como una existencia suicida, no como la idea de suicidarse)
La realidad es todo aquello que no podemos razonar,
ni desear, ni imaginar. La realidad es lo que es ignorado por el ser humano.
Muchas ideas de realidad se han dado y todas difieren del núcleo de la idea. La
idea es creación del instinto en proceso de supervivencia, esta es, la
conciencia. Si el ser humano es un error de la creación, lo es también la
conciencia y lo es también la idea: Lo que se considera como existente es lo
plasmado por la esperanza del pensamiento, también conocida como supervivencia.
La supervivencia es, entonces, el mecanismo mental a través del cual el ser
humano niega la realidad. Esto se da porque la realidad, lo desconocido, se
siente como amenaza. La voluntad de vivir es un mecanismo de defensa contra el
hecho de que la raza humana es indiferente para el mundo, puede existir como
no: el mundo seguiría su curso. Ante esta reacción del instinto, el ser humano
desarrolla el pensamiento, y el pensamiento es negación. Pero, ¿cómo puede el
ser humano negar lo que desconoce? Esta pregunta no podría siquiera existir. Lo
que se desconoce no puede ser negado o ignorado porque no existe. Esto
advirtiendo que lo que se supone como existencia es una lógica o una teoría del
pensamiento. ¿Y si no existe la existencia? Digamos, todo conocimiento es
teoría de la existencia, en realidad, de su posibilidad. La ciencia da hechos,
pero estos hechos varían de conceptos humanos. Más allá de que sucedan, la idea
es lo que se percibe, no la realidad. Toda explicación es idea. ¿No es acaso el
concepto de conocimiento objetivo un razonamiento humano? Entonces, ¿cómo
sabemos que los hechos son totales, es decir, que nada se le ha escapado a la
mente humana? ¿Que lo objetivo es irrefutable? Quizá todo lo que esté explicado
sean apenas fragmentos de la realidad, una aproximación vaga. La realidad
existe independientemente de las ideas, entendiendo como existencia algo que es
por sí mismo, sin necesidad de nociones o disquisiciones. El ser humano se vio
obligado a desarrollar la conciencia como se vio obligado a caminar en dos
patas o tener un dedo diferente al resto de las razas. No tuvo otra opción. Su
libre albedrío no es más que una ilusión de la voluntad de supervivencia. Tuvo
que desarrollar esto para liberarse de la realidad. Este gran agujero en el
conocimiento humano es lo único verdaderamente posible, pues lo demás es todo
teoría. Piense, todo en el mundo es discutible, argumentable, cualquiera puede
tener una opinión sobre cualquier cosa, vivir su vida sin mayores problemas. ¿Acaso
el científico que “está más cerca de los hechos objetivos” vive de diferente
forma a quien teoriza sobre la vida más allá de la vida? ¿No son ambos
destruidos por esta idea conocida como tiempo, quedándose sin respuestas? La
vida humana y todas sus clasificaciones son volátiles e insignificantes. Este
límite de la existencia (y su concepto) es la realidad en ¿movimiento?
-La existencia es una idea del ser. Una
respuesta del pensamiento. Una representación de la supervivencia.
-La realidad es lo que se ignora.
-La realidad es lo que no existe.
25.2.15
Los ríos en la tierra
A Cecilia,
surco de posibilidades en el yermo de mi existencia
Olvidé lo que era dar vida,
sentado sobre el tiempo de los acetas,
signatura profana del sol quemado en su propio átomo:
Ahora veo sólo reflejos,
las realidades se atoran en las ruinas de la ciencia,
Crono ha sido un liberal muy ignorante,
y nos ha dado los segundos muertos en las manos:
Tic-toc, sentido y tiempo, violados por el instinto,
desfasados del agua, obliterados entre los junquillos:
Brea y polvo y polvo y huella,
segundos sentados en un trono que es el vórtice de María:
Su vagina abierta como la verdad:
Y por la verdad desangrada:
Los nervios celestiales del trueno socavados
del intestino del cielo,
bajo el cielo
de un cielo
atornillado a la razón de un banquillo de parque:
Dos sombras como ojos en el cemento:
Dos ojos como cemento en la ceguera de las sombras:
Dos cielos como espinas en la carne del tiempo:
Dos ciegos como sombras en la calle del cielo:
Hay ráfagas de centauros en tus venas cuando sonríes,
pero apenas se atreven a reflectar
sépalos y nectarios de la madurez de la tierra:
Porque eso se nos ha escapado, la indomable tierra:
Polvo a su polvo y barro a su barro,
no hay derecho a reventar el sentido del poema,
mas aceptar que lo ignorado es la sangre de nuestra historia,
que lo olvidado es su esqueleto:
Y allí quizá yacemos como el fuego en la idea,
doblados, como el reflejo en la idea,
reales, como la idea en el reflejo:
Astrónomos crucificados signan estas tibias herejías,
cordones de ayahuasca mental se desatan del viaje,
formando el recreo de la conciencia:
Imágenes de un imbécil sentado en un banco,
doblado por la ignorancia y la tristeza:
Fotogramas de tu carne erguida como una rosa violenta:
Un parpadeo y dudo,
enciendo las verdades como los poetas encienden los idiomas,
flujo en el despertar de tu imagen,
que despierta como un día hecho para existir eternamente:
Vanas estas letras que se buscan
como los ríos en la tierra:
El todo es un error de la nada:
Y este poema ha sido un accidente, querida:
Un error de nuestro silencio.
23.2.15
La teoría del espejo
A mi hermano
No creo en que las teorías se alejen de la realidad:
Las teorías la amoldan, dan una idea de realidad,
y sobre ella se construyen los cimientos de una sociedad:
Pero la realidad es lo que no podemos imaginar,
aquí cabe la pregunta de que si no podemos imaginarlo
existe o no:
Se debe asumir que sí, porque el mundo no depende de nuestro narcisismo:
Su existencia no depende de la nuestra,
y mucho menos de su idea de existencia:
¿Y si no existe la existencia?
¿Qué estamos preguntando cuando preguntamos si algo existe?
¿Y si el concepto de existencia es otra ilusión,
y todas las preguntas son ilusiones?
Y si las ilusiones tampoco existen,
qué son estas preguntas, qué es la realidad, qué es lo que existe:
Vanas palabras arrojadas al viento,
de alguien herido a muerte porque hirió a muerte,
como romper un espejo y darse cuenta de que del otro lado
estaba lo real, y él es el reflejo:
recostado sobre la fría
indiferencia de la noche:
La foto del hermano teñida de gris,
y él vive lejos de las preguntas, hermoso y valiente:
Hermano ya dios:
Apenas es alcanzado por las dudas
de alguien que llora y no le importa realmente la pregunta,
porque no hay nada que responder.
22.2.15
rtrtetqwcqwecxeq
Que alguien me hable:
que alguien me hable dios mío:
o estaré condenado a hablarle a esta página
que siempre está en blanco:
La escribo
pero siempre está en blanco.
que alguien me hable dios mío:
o estaré condenado a hablarle a esta página
que siempre está en blanco:
La escribo
pero siempre está en blanco.
La autocompasión es algo patético para un poema
No soy el reflejo de tu hijo, madre,
soy su desaparición:
Ellos no lo entienden,
ellos que se reúnen en grandes salones
y abrazan a sus originarios y nietos orgullosos
porque han entrado a la universidad
o han subido por la escalera laboral:
Ellos que se reúnen con sus amigos
porque tienen dinero que poner sobre la mesa,
porque eso es como hablar, madre,
como hablar y decir algo divertido,
o es como amar,
es como amar y hacer feliz a alguien:
Madre, yo no soy el milagro de tu hijo,
soy su fracaso:
Ellos que me hablan, madre, ven tu idea deformada,
desfigurada por las navajas del tiempo y la locura,
infectada por un dios caído y obeso,
soy esa idea nacida y malinterpretada, madre:
Qué lástima que hayas tenido que sangrar por mí,
y llorar, y sufrir, y parir esperanzas para mantenerme real:
Pero en unos momentos estaré fuera de aquí,
lejos del espacio y del tiempo donde
todas las personas comparten el pan y el vino,
la alegría y el engaño de ser reales y ser hijos
porque tienen ropas en el cesto y ropas nuevas,
porque tienen vacaciones y risas y fuego,
y a mí me ignoran por no ser tu idea, madre:
No soy tu hijo, madre,
soy su contrario,
y sólo uno puede permanecer en esta tierra:
El que lee estas palabras o el que las escribe.
Madre. Madre. Madre.
Fusilada por la esperanza bajo sobrias constelaciones enloquecidas:
El río del tiempo nacido de tu vientre.
soy su desaparición:
Ellos no lo entienden,
ellos que se reúnen en grandes salones
y abrazan a sus originarios y nietos orgullosos
porque han entrado a la universidad
o han subido por la escalera laboral:
Ellos que se reúnen con sus amigos
porque tienen dinero que poner sobre la mesa,
porque eso es como hablar, madre,
como hablar y decir algo divertido,
o es como amar,
es como amar y hacer feliz a alguien:
Madre, yo no soy el milagro de tu hijo,
soy su fracaso:
Ellos que me hablan, madre, ven tu idea deformada,
desfigurada por las navajas del tiempo y la locura,
infectada por un dios caído y obeso,
soy esa idea nacida y malinterpretada, madre:
Qué lástima que hayas tenido que sangrar por mí,
y llorar, y sufrir, y parir esperanzas para mantenerme real:
Pero en unos momentos estaré fuera de aquí,
lejos del espacio y del tiempo donde
todas las personas comparten el pan y el vino,
la alegría y el engaño de ser reales y ser hijos
porque tienen ropas en el cesto y ropas nuevas,
porque tienen vacaciones y risas y fuego,
y a mí me ignoran por no ser tu idea, madre:
No soy tu hijo, madre,
soy su contrario,
y sólo uno puede permanecer en esta tierra:
El que lee estas palabras o el que las escribe.
Madre. Madre. Madre.
Fusilada por la esperanza bajo sobrias constelaciones enloquecidas:
El río del tiempo nacido de tu vientre.
20.2.15
¿Sobre el arte del nuevo siglo?
No hay necesidades de formalismos ni grandes
dinamismos del lenguaje para suponer y explicar el arte moderno: Es caos. Caos
como se concibe, es lo compuesto por indeterminadas variables que componen las
razones y definen las variaciones, por lo que se hace imposible conocer tanto
los acontecimientos futuros como discernir el verdadero valor de los
acontecimientos actuales: Debemos centrar el foco de estas designaciones en el
arte, que aquí sería no sólo los acontecimientos sino, al mismo tiempo, la
causalidad inextricable y los efectos, por lo que el arte es todo y no es nada
al mismo tiempo: Existe en el momento en el que se es apreciada pero, al ser
imposible de discernir su futuro impacto, se vuelve algo volátil y con un valor
relativo, que sólo la subjetividad puede dar, y esta no es lacónica ni global.
Pero ante este hecho, podríamos suponer la existencia de una subjetividad
universal, una forma única de comprender, apreciar, sopesar, sojuzgar, al arte:
Esta subjetividad universal es el caos, la idea ecuménica de todos sobre la
verdadera existencia de un valor real sobre lo apreciado. Al creer cada
individuo, afectado por todos los componentes sociales, políticos, y hasta
económicos de su posición histórica, pero no por ello asociado a una idea
múltiple o una polarización de la idea, que su perspectiva es única y de alguna
forma pertenece a otra idea universal del juicio, todas las perspectivas se
transforman en impresiones positivistas sobre lo impredecible. Aquí entra el
factor psicológico, en el que la raíz de toda idea a aferrarse a sí misma o
apoyarse en la ilusión de otra es el miedo a no estar controlando o estar
participando de lo que sucede frente a sus ojos. Viene a tomar su lugar el
comportamiento social (deshabitado de la comprensión empírica, duda metódica o
construcción lógica) para viralizar sus intereses, este es, el deshinibismo y el
desinterés sobre lo único, que explota en demostraciones populares artísticas que
se siguen sin una real aprehensión de la causa sino de la naturaleza caótica
que se expresa en el instinto. La superficialidad, por lo tanto, trae encima
otro rol importante, pero ella sea quizá consecuencia del llamado miedo: Dado
que A en este mundo pasa a B con inusitada velocidad y camaleónica habilidad,
quien aprecia A se desliga de sí mismo pasando a B sin comprender el trayecto
porque simplemente tiene miedo de perderse lo que está sucediendo en el
presente. Y, oh, los tiempos, pasado y futuro en el arte de hoy en día son
meras excusas para tratar de dar una razón de existencia al presente, pero como
lo presente e inmediato es lo único certero, a ello se aferra la persona,
siendo transportada, hasta por momentos diría yo que inconscientemente, de
presente en presente entre los cuales, de repente, como si la teoría de Schrödinger
fuera tan posible como imposible, causando la angustia de la duda, y de la
paradoja en sí misma, los valores han cambiado mientras parecen convivir al
mismo tiempo: Son posibles el uno y el otro, pero es imposible aferrarse a la
certeza y se opta por la elección impulsiva y caótica. No es objeto de este
artículo, o llámesele como quiera, definir nada, sino de intentar comprender,
pero también de establecerse como falso y verdadero al mismo tiempo:
La prueba más obvia sobre ello, lector, está en
la primer frase del artículo, en la cual se dice que no se deberá caer en
grandes formalismos o engranajes filológicos rebuscados, y sin embargo, lo he
hecho, tratando de desviar su atención sobre el verdadero propósito: Lo he
engañado. Sin embargo, por momentos, a pesar de tener un lenguaje elaborado,
las ideas mismas se confunden y todo se convierte en algo caótico y sin
demasiado sentido.
Este
artículo será visto como basura, un cuento, o una ecuación del lenguaje, según
quién lo lea, lo que demuestra su validez como reflejo del arte contemporáneo,
esto es, del caos, y, a pesar de las observaciones sobre él, la idea, sea cual sea, permanecerá, porque, como se ha dicho en un producto material del arte fast
food, el caos es justo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)