24.12.19

cnsdo

qué hacer sentado en el mundo
cuando la noche se duerme en la noche
y los huevos rotos son pisados por dios
lejos de casa en otro invernadero, otro temblor
silueta tras otra una van en una no hay
otra opción más que la muerte
y el abrazo eterno del amor
y el ronquido eterno del verano
click clack clock
puertas se abren, puertas se cierran
nadie es encontrado, nadie es perdido
todos dejan pasar la gran sombra en silencio
sin saber qué hacer en ese mundo
que a la espera se ha sentado

19.10.19

La nacida

A Nicole

Fui jardinero:
 En las vísceras de tu jardín imperial:
Madre que por elección fue diosa:
Que por negación fue llanto:
Útero donde duermen las elecciones:
Madre que sostienes un incendio:
En cada cabello una vida distinta:
El pelo una biblioteca de sangre:
Agradezco, madre, arpía, puta, ciega:
Ser el silencio en tu contemplación:
Del mundo, derrotado, a tus pies el cielo:
Céfiro imbécil, multitud de gallos:
Dame de beber la magnitud del dolor:
Donde sobreviven tus decisiones:
Cada camino: Rival: Ascua: Medusa:
Al rodar de tus dados una vida danza:
Madre, que resolviste el algoritmo de dios:
Quiero perder las estaciones donde reposas:
Quiero señalarte y crucificarte cada noche:
Quiero darte de comer mis uñas:
Madre, madre de la nada, de la pregunta:
Tu respuesta fue un brote magnífico:
Una bestia, la vida palpitante en la constelación del cerdo:
Madre, sal, arte, vómito, aire, concha,
soldado, muerte, décima, vórtice, amor:

Seguiré siendo jardinero humilde
en la tierra absoluta que eres
para recoger la flor última
que nos une como el fuego.

10.9.19

Fade out

Street Spirit- Radiohead

Hileras de casas haciendo presión en mí.
Puedo sentir sus manos azules tocándome.
Todas estas cosas en su posición.
Todas estas cosas que un día se tragarán todo.
Y desvanecerse otra vez.
Y se desvanecerse otra vez.
Esta maquina no comunicará
estos pensamientos ni el esfuerzo que hago.
Sé un niño del mundo, forma un círculo,
antes de que todos sucumbamos.
Y desvanecerse otra vez.
Y se desvanecerse otra vez.
Huevos rotos, pájaros muertos
gritan mientras luchan por vivir.
Puedo sentir la muerte,
puedo ver sus pequeños ojos brillantes.
Todas estas cosas en su posición.
Todas estas cosas un día se tragarán todo.
Y desvanecerse otra vez.
Y desvanecerse otra vez.
Sumerge tu alma en amor.
Sumerge tu alma en amor.


Las sobras

Comía las sobras:
De lo que existiera antes que mí:
Y después de todo:

A veces era arroz con salsa:
A veces calabaza con brócoli:
A veces lo que había sobrado:
De los sueños de otros:

Y mi cansado corazón:
Se sorprendió cuando me trajeron:
Un plato fresco:
De alubias con langostinos:

Tragué todo en el momento:
Sin pensar en el momento siguiente:
Donde el mundo se comería enteras:
Mis sobras.

14.6.19

dffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffff

una odisea
al lado del llanto
un lago
al lado de la mano
un dolor
al lado de la hoja
un miedo
al lado de un castillo
una niña
al lado del viento
una guitarra
al lado del cenicero
un ciervo
al lado de una sombra
una mano
al lado del miedo
una palabra
al lado de un cadáver

al lado de la muerte
sólo un hombre
solo  uno
solo

16.12.18

Allegretto

-Ah, hola, existes.
-
-No, sólo te confundí con un triste cadáver
que merodeaba por el barrio a veces
pidiendo un segundo de amor.
-
-¿Qué sucedió con él?
Se fue, a las viejas tierras del Norte,
donde nadie pudiera escucharle llorar.
-
-No, no recuerdo su nombre.
Nadie en el pueblo lo recuerda.
-
-Pasa, claro. ¿Té? ¿Café? ¿Cerveza?
-
-Ha, supongo que no eres muy sediento.
-
-Sí, es verdad, la sed a veces puede calmarse con otras cosas.
 -
-No sé, ¿con qué?
-
-Suena un poco absurdo, pero supongo que podría.
¿De dónde dices que vienes?
-
-El Norte está muy lejos.
¿Por qué descendiste?
¿Por una palabra?
¿Un abrazo?
¿Una mirada?
¿Dios?
-
-No conocemos a nadie con ese nombre por aquí.
-
-¿Ya te vas? Pero si...
-
-Bien. Sí, el siguiente pueblo está por allí, subiendo esa colina.
-
-No, no es problema.
Gracias a ti, hace tiempo que no hablaba con nadie.
Suerte ahí afuera. Puedes regresar si quieres.
-
-Que estés a salvo.
















-Ah, hola. Existes.

2.12.18

Vínculo

La mujer le da el pecho a la niña. La niña gruñe como un anciano. A veces se ahoga con la leche y debe volver a empezar el ritual. La mujer la observa mientras mama. El hombre no sabe qué piensa la mujer. No sabe si la niña piensa, o cómo piensa, si lo hace. Sólo puede descifrar que en esas dos miradas encontrándose está el secreto de cómo se creó el universo.
Un asteroide pasa cerca de la tierra. Un león levanta el polvo de la sabana al caminar. Una hilera de hormigas se extiende por el cielo.
El hombre se sienta en una silla oxidada, antiguo trono de muertos reyes. Su caja torácica se dobla, se aprieta, se hincha y se relaja. La mano en el mentón, la cabeza reposada como un tigre sobre la belleza, fija sus ojos en los cuerpos entrecruzados, confundidos, de la madre y la hija. Los hombros le duelen, y la espalda, y los ojos, ardientes como brasas. Pero no rinde tributo al cansancio. O lo intenta. Quizá el cansancio sea parte del amor. No puede saberlo.
La mujer separa gentilmente a la niña del pecho. La abraza, la apoya contra su pecho, golpeando suavemente entre sus omóplatos. La niña parece derretirse en el abrazo de la madre, los ojos cerrados, el cuerpo laxo. Eructa como un borracho. La madre sonríe. Otra vez con gentileza, transporta a la niña en brazos hasta la cama. La acuesta, le da un beso en la frente, se coloca el corpiño y se acomoda la remera. Luego se acuesta junto a la niña. Cierra los ojos, soñando el sueño.
El hombre observa los ojos cerrados, la respiración acompasada de ambas. Sonríe. Se rasca la cabeza, inseguro de su lugar en ese mundo. Se acerca, temblando, a la mujer, y la besa. Balbucea algo, se aleja.
Vuelve al trono roto, olvidado. Deja caer los brazos, deja caer el tiempo. Se vuelve lentamente una estatua, un monolito ritual, un guardián silencioso. Como una sombra se extiende sobre el pedazo de cama que ha quedado vacío, y allí desaparece.
La mujer despierta, lejos, en una nueva tierra. Una lágrima se pierde entre los cabellos de Ninhursag. Sumeria late de hambre.