30.5.15

Las grandes prisiones

En mis escritos jamás me verán condescendiendo a nadie; mi propósito es hablar sobre lo más cercano a la verdad, pero la gente detesta que la verdad les sea sugerida: No pueden aceptar ser insignificantes:

 quedan avisados los pocos que habiendo visto el abismo de mis palabras se siguen arrojando a él: 

No acepten la esperanza, desesperen siempre, o serán condenados a una vida de ceguera y conformismo. La esperanza y la felicidad son los grandes males de este siglo: Las grandes prisiones: 

Allí, allí donde el mundo te quiere, aleteando, moribundo: Su gran jaula sin límites.