17.10.13

Algo sin gracia

A un desconocido amo y sigo;
uno que posó diaspro en mis ojos hinchados,
uno que trituró orquídeas para perfumarme:
Un desconocido que fue y ahora sigo,
no sin mi pena, por un camino de almendrillas:
Sigo a alguien, lo desconozco,
sigo y amo a alguien que no existe.

En el camino, estrechado bajo la sombra de un gigante,
se da vuelta y me habla, colmando mi tristeza:

“No existes”, finalmente me dice:
y ahora me sigue para siempre.