25.8.13

Mañana sin cabeza

*La poesía me ha vuelto loco.
Derramada la tinta y quemados los dedos, entre los ojos, sima;
al mundo, se ve, falsea una calle y la hace laberinto:
detesto perderme en las calles.

*Lo que creía era un árbol es el monstruo de mi infancia:
la muñeca de ojos infinitos que corría sobre mi cama.

*Oh, cama, lodazal de pesadillas y juncos, misterio donde dormía:
ahora late bajo mi espinazo, murmura en hilos un espanto.

*Beso una boca que amé en invierno:
arden los labios, besan acerbo engaño rollizo;
supongo que el amor engaña siempre.

*Al oler el pasto quemado por la escarcha el amanecer grita:
a mis oídos los llena la incertidumbre del celo
y los dedos se me van para adentro de las manos.

*Tengo el estómago lleno de palabras afiebradas,
y ahora hablan, se desprenden, saltan, me dominan:


*Es la primera mañana de mi locura total
y busco tus suspiros de cuando yacían junto a mí:

Pero la poesía se lo ha llevado todo.